El toque de la naturaleza
Cada calabaza crece distinta, a su tiempo y con su forma. Más grandes, más pequeñas, más angostas o amplias; la naturaleza no se repite, siempre crea. Al pasar los años tu palma desarrolla un vínculo único con aquella textura, con aquella forma, y cada nuevo encuentro con tu mate es un reencuentro con experiencias vividas, momentos guardados y sensaciones grabadas.
Conocé el proceso de Matesur